Auxiliadora Crespo
Técnico de Cáritas
Técnico de Cáritas
Cáritas no es tarea de uno solo si no de un EQUIPO de personas que ES
y se SIENTE ENVIADO por su
comunidad cristiana para ser expresión palpable y efectiva de la opción
preferencial por los pobres y desfavorecidos que vive esta comunidad,
canalizando toda la acción socio caritativa de la misma. El equipo de
Cáritas tiene la tarea de estar allí donde hay sufrimiento humano, levantando y
sanando al que esta caído; integrando al que está excluido, denunciando
situaciones de injusticia y exclusión; sensibilizando y movilizando a la
comunidad y a la sociedad para llegar a construir entre todos una sociedad más
justa, humana y fraterna.
Para poder llevar a cabo esta
tarea no basta con buena voluntad.
Se precisa formar un buen equipo de
trabajo para así organizarnos bien y, de esta manera hacer frente a las
difíciles problemáticas sociales y a los retos que nos plantea el mundo y la
sociedad concreta en la que vivimos.
ANÁLISIS DE LA REALIDAD
Analizar la realidad es conocer lo
que sucede a nuestro alrededor, que personas viven en nuestro entorno, como
son, cuáles son sus relaciones, que necesidades tienen... Nuestra percepción de
lo que sucede a nuestro alrededor puede estar equivocada, por lo que antes de
realizar cualquier acción socio- caritativa, debemos conocer la realidad de
nuestro entorno. No se trata de poner en práctica grandes técnicas de estudio
sociológico, sino de conocer algunas herramientas sencillas que nos puedan
ayudar en esta tarea.
- Técnica de recogida de datos
sencillos como la observación, que nos permite descubrir desde lo cotidiano la
realidad de nuestro barrio: indigentes, niños sin escolarizar, ancianos en
soledad, inmigrantes, familias desestructuradas...
- Ponerse en contacto con los
testigos privilegiados del barrio: comercios, lugares de ocio, asociación de
vecinos, colegios, centros de servicios sociales, centros de salud.
- Estar atento al surgimiento de
nuevas pobrezas: escasa formación laboral, desempleo, riesgo de exclusión,
dificultades para acceder a viviendas dignas.
- Revisión y reformulación de
constante, como equipo de Cáritas, sobre nuestra propia actividad ante la
realidad que observamos.
Tipos de prestaciones que ofrecemos.
- Conocimiento en profundidad de
la realidad social de las personas que atendemos.
- Saber interpretar las demandas
explicitas e implícitas que hay detrás de cada persona o familia.
- Definir la puesta en marcha de
los proyectos promocionales en función de las necesidades reales.
- Flexibilidad para el cambio ante
la compleja realidad social en la que vivimos.
- Trabajar de forma sistemática,
con una programación donde se fijen y se revisen y evalúen.
COMUNICACIÓN CRISTIANA DE BIENES
En esta área de intervención el
equipo de Cáritas tiene la misión de procurar que en su comunidad parroquial no
se ame de palabra sino con obras. Esto será un indicador importante del grado
de coherencia evangélica.
La comunicación cristiana de
bienes no es una transacción de recursos materiales sino de generosidades que
producen efectos multiplicadores en recursos, personas, dineros
infraestructuras... Animar con el testimonio. Es este el camino para avanzar
realmente en la comunicación del Amor.
Cuando algo es importante para
nuestra vida nada nos parece demasiado y ponemos a disposición de ese “algo”
todas las posibilidades a las que podemos acceder.
El equipo de Cáritas debe
despertar y movilizar a su comunidad parroquial para que sus miembros compartan
fraternalmente sus bienes, y no solo los económicos, sino también los
personales: las capacidades, las cualidades, los talentos con los que cada cual
ha nacido, la disponibilidad de tiempo, etc.
Esto solo se puede conseguir
realizando una buena labor de sensibilización de la comunidad ante realidades
de pobreza y necesidad, y ofreciendo cauces muy concretos y asequibles para
colaborar no solo haciendo aportaciones económicas, sino también para el
compromiso personal de aquellos que quieran aportar su tiempo y capacidades al
servicio de los más desfavorecidos.
Podemos realizar un análisis de
los recursos que tenemos en la parroquia.
- Recursos humanos.
- Recursos económicos.
- Estructurales: medios materiales,
locales etc.
Una vez realizado este análisis
ver en que invertimos los recursos y que necesidades tenemos y junto con el
área de animación y sensibilización ver como podemos ir cubriendo esas necesidades.
ACOGIDA
La acogida es la puerta de entrada
de la persona que acude a la Cáritas parroquial. No solo nuestra sensibilidad
al acoger, sino la forma en la que lo hagamos, nos ayudaran en la relación
personal que establezcamos con cada una de las personas que se acercan a
Cáritas.
Pautas que nos ayudaran a organizar la acogida.
- Máximo dos personas para atender
a los que acuden.
- Establecer los días y el horario
de acogida. (Teniendo en cuenta que siempre existirán urgencias que tendremos
que atender).
- Atender a las personas que
residan en la demarcación parroquial. Las personas que no pertenecen a la
parroquia si es la primera vez que acuden escucharlas y después remitirlas a la
parroquia que les corresponda con una nota de derivación y si puede ser una
llamada telefónica.
- Contactar con los servicios
municipales para coordinar nuestras acciones y no suplir a la administración.
- Utilizar la ficha de acogida para
ir conociendo a la persona que acude a nosotros más a fondo y para establecer
con ella un plan de trabajo.
- Registrar todas las visitas que
haga las personas, indicando que necesita y que respuesta le hemos dado.
- No dar respuestas inmediatas a
las peticiones, consultarlo siempre con el equipo para que las decisiones sean
consensuadas y no se actué individualmente.
- Las personas que están en la
acogida no actúan en nombre propio, sino en nombre de su comunidad parroquial.
- Elaborar criterios desde el
equipo de Cáritas para la concesión de las ayudas.
- Considerar siempre que las ayudas
puntuales (comida, ropa, pago de un recibo,... ) son un medio no un fin.
- Es importante crear un clima de
confianza para poder trabajar los recursos propios de la persona que acude a
nosotros.
SEGUIMIENTO E INTERVENCIÓN FAMILIAR
La acogida es el primer paso de la
relación con las personas que acuden a Cáritas, pero a partir de ahí hay que ir
implicando a las personas en la solución de sus problemas, trabajamos CON la
persona y no PARA la persona.
- Es necesario trabajar cada
situación desde un proceso educativo.
- Tener un conocimiento de la
trayectoria de la familia a través de la ficha de recogida de datos y de la
observación etc.
- Acompañar a la familia no
suplirla.
- Partir de lo que hay no de lo que
habrá o debería...
- Conocer sus posibilidades y limitaciones.
- Trabajar con la familia a nivel
global e individualmente con cada miembro de la familia.
- Dar tiempos y espacios para que
la familia participe. Lo primero es crear un proceso de confianza.
- Movernos en sus mismos espacios,
mercado, calle...
- Reconocer y apoyar cada paso que
dan por pequeño que sea.
- Trabajar en positivo teniendo en
cuenta la realidad.
- Trabajar en procesos.
- Anotar todas las actuaciones que
realizamos.
FORMACIÓN
La realidad social se va haciendo
tan problemática y el trabajo de Cáritas tan complejo que todos precisamos una
formación continua. Por tanto, cada grupo de Cáritas debe velar para que cada
persona que actúa en ella pueda dedicar un tiempo a la formación.
No se trata de formarnos por
formarnos sino de reflexionar a la luz del Evangelio, sobre nuestra realidad
personal y de grupo; viendo como nos afecta y que cambios se tienen que ir
produciendo.
Una formación que no nos lleve a
una transformación tanto en el ámbito individual como en el grupal, no es
formación.
- Formación para la tarea: Aprender
a realizar adecuadamente las actividades necesarias para llevar adelante los
objetivos que se ha propuesto el grupo de Cáritas, teniendo criterios de
trabajo claro.
- Formación para la comunicación:
aprender a comunicarse con los demás miembros, a resolver conflictos, a crear
un clima de trabajo agradable.
- Formación para el corazón: Un
corazón sano mantiene un ritmo y una frecuencia en parámetros normales, se
adapta a situaciones de estrés con facilidad. Espiritualmente, un corazón
normal ama espontánea y equilibradamente, busca el bien del otro y se entrega a
él, se alegra amando y sirviendo; su amor se hace entrega.
Formar el corazón significa
desarrollar el don más grande que Dios nuestro Señor ha querido compartir con
nosotros, el don del amor.
Formar el corazón significa, por
lo tanto, hacerlo grande.
SENSIBILIZACIÓN
En la sensibilización se han de
cubrir tres momentos.
- Mentalización (sentir). Es
necesario dejarse “afectar” por la realidad del otro.
- Concienciación (pensar): Es
necesario conocer y reconocer la realidad del otro.
- Actuación (actuar) Es necesario
intervenir sobre las causas.
El resultado final de un proceso de sensibilización tiene que llevar a
adquirir un compromiso social para mejorar la sociedad en que vivimos.
El equipo de Cáritas tiene dos
ámbitos donde dirigir su acción de sensibilización la comunidad parroquial y la
sociedad o entorno donde está ubicada la parroquia.
- Acciones de sensibilización que
podemos realizar a lo largo del año:.
- Cáritas ha de estar presente en
la liturgia y en la catequesis.
LITURGIA
Si se realizan colectas mensuales
destinadas a Cáritas parroquial, puede ser el momento para que el equipo participe en la celebración.
También se puede informar a la comunidad cristiana.
- De los casos más significativos
que están siendo atendidos.
- Qué necesidades se están
detectando.
- De qué recursos se disponen.
- Qué acciones se realizan desde
Cáritas.
- La necesidad de que se incorporen
nuevos miembros al equipo.
- Agradecer las aportaciones
económicas recibidas y rendir cuentas de en qué se ha empleado el dinero (esto
se puede hacer de forma semestral).
Se pueden realizar oraciones para la comunidad: Oraciones
solidarias, donde puestos en presencia de Dios, nos unamos con los que sufren
injusticia, pobreza, marginación.
Tiempos litúrgicos de adviento, navidad cuaresma y pascua: Desde
Cáritas española se editan todos los años dos libros (uno de Adviento-Navidad y
otro de Cuaresma-Pascua), donde se ofrecen recursos para preparar
celebraciones, oraciones, y se pueden utilizar para reflexiones en grupo.
CATEQUESIS
Introducir la temática de la
Caridad (Cáritas), en el itinerario de la educación en la Fe que se lleva en la
parroquia.
Para introducir la temática de
Cáritas en la catequesis lo primero es sensibilizar a los catequistas sobre
esta cuestión.
Desde la catequesis se puede
despertar la sensibilidad por lo social. Cáritas es la expresión visible. De
ahí que en la
catequesis Cáritas tenga algo que aportar.
- La campaña institucional de Cáritas: Se puede sensibilizar a la
comunidad y a la sociedad a través de esta campaña que Cáritas española ofrece
cada curso con sus dos momentos fuertes de Campaña de Navidad y Día de la Caridad. Todas las
Cáritas parroquiales disponen del material necesario para poder trabajarlas. Quien
primero las debe trabajar es el equipo completo de Cáritas Parroquial.
- Colaborar en el boletín u hoja parroquial.
- Cartelera de Cáritas: Donde aparezca información referente
necesidades, celebraciones, póster, frases.
- Realizar charlas formativas: Uno de los retos que tiene Cáritas es
saber comunicar a su comunidad lo que hace, lo que ve, lo que detecta, lo que
necesita, lo que proyecta lo que sueña... La acción de Cáritas, si realmente
quiere ser expresión de la proclamación del reino entre todos los hombres y
mujeres, debe ser mostrada, transmitida, informada.
Resumiendo: La sensibilización constituye un elemento fundamental
dentro de la labor de Cáritas parroquial. Debe contemplar y conjugar aspectos
de análisis de la realidad, formativos, comunicativos, de denuncia, de
comunicación cristiana de bienes.
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Del mismo modo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los
miembros del cuerpo, por muchos que sean, no forman más que un cuerpo, así
también Cristo. Porque todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres,
hemos recibido un mismo Espíritu en el bautismo, a fin de formar un solo
cuerpo; y todos hemos bebido también del mismo Espíritu. Por su parte, el
cuerpo no esta compuesto de un solo miembro, son de muchos. Si el píe dijera: “Como no soy mano, no soy parte del
cuerpo”, ¿dejaría por esto de pertenecer al cuerpo al cuerpo? Y si el oído
dijera: “Como no soy ojo, no soy del cuerpo”, ¿dejaría por esto de pertenecer
al cuerpo? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿Cómo podría oír? Y si todo fuera oído,
¿como podría oler? Con razón Dios ha dispuesto cada uno de los miembros del
cuerpo en el cuerpo como le pareció conveniente. Pues si todo se redujese a un
miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Por eso aunque hay muchos miembros, el
cuerpo es uno. Y el ojo no puede decirle a la mano: “No te necesito”; ni la
cabeza, puede decirle a los pies: “No os necesito”. Al contrario, los miembros
que son considerados mas débiles son los más necesarios. Y a los que
consideramos menos nobles, los rodeamos de especial cuidado. Así mismo tratamos
con especial decoro a los que consideramos más indecorosos, mientras que los
que son presentables no lo necesitan. Dios mismo distribuyo el cuerpo, dando
más honor a lo que era menos noble, para que no haya divisiones sino que todos
los miembros se preocupen los unos de los otros. ¿Que un miembro sufre?, todos
los miembros sufren con él; ¿Que un miembro es agasajado? Todos los miembros
comparten su alegría.
Ahora bien, vosotros formáis el cuerpo de Cristo y cada uno por su parte es
un miembro.
1Cor 12- 28.
Conclusión: Cada miembro del cuerpo tiene una función, pero cada
uno de los miembros colabora al bien de la totalidad. Todos
los miembros se preocupan unos de otros, si me duele una parte del cuerpo el
resto siente la molestia.
Si aplicamos este pasaje a nuestro
equipo de Cáritas. Vemos que somos un cuerpo, en el que los voluntarios son los
diferentes miembros, cada uno tiene su función, cada uno tiene su
responsabilidad, no importa la que sea todas son importantes y todas nos hacen
sentirnos miembros del grupo, del cuerpo. Unos serán los ojos y verán y estarán atentos al sufrimiento de las personas de la
comunidad y del barrio, otros serán los
oídos que escucharan a los demás para desde la compasión, iniciar caminos de
promoción, integración; otros serán las
manos que curarán y repartirán los bienes que otros no tienen, los pies saldrán a buscar recursos para
compartir, la boca, que contara a
los miembros de la comunidad que se esta haciendo en su nombre y , entre todos
conformaran el corazón que late
dándole vida al grupo día a día.
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