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viernes, 18 de noviembre de 2016

La Historia Visible de Francisco

Hoy es uno de estos días en los que doy gracias a mi profesión por permitirme conocer historias como la de Francisco. Un hombre natural de Cartagena que se inició en los mundos de los pequeños hurtos y acabó echándose al monte, sólo, sin dinero, en un principio con armas, que abandonó a los pocos días. Y allí, sin teléfono, ni nadie con el que conversar ha permanecido más de 20 años. Comía cuando sentía hambre, en invierno se duchaba cuando llovía y en verano, aprovechaba lo ríos. Entraba en las casas cuando sus dueños no estaban y robaba comida, latillas, bebida, pilas, mecheros, algún cigarrillo pero nunca robaba dinero, ni joyas, no le interesaba... él en el monte sólo quería ser libre y sobrevivir. Cuando se le estropeaba el abrigo que lo resguardaba del frío lo cambiaba por otro que robaba en alguna casa y dejaba el viejo. Se alimentaba de lo que el campo le ofrecía, frutos, hormigas, saltamontes, alguna oveja que cazaba, serpientes y asegura que las abejas y los saltamontes son muy sabrosos... y así permaneció dos décadas recorriendo los distintos campos de España.

Me gustaría conocer los sueños que tenía Francisco cuando era niño, pero me sorprende contestando que él nunca tuvo sueños. Vivió en una familia normal, pero se rodeó siempre de golfillos, robaban coches para ir al baile en el pueblo de al lado, se paraban delante del puesto de la guardia civil con el coche robado para que les persiguieran, lo que empezó siendo algo para divertirse se fue complicando hasta recalar en la cárcel.

Francisco tiene una mirada limpia, que transmite cierta tristeza pero sobre todo transmite bondad, a pesar de los hurtos y los errores que haya cometido en el pasado. 

Hace algo más de un año, Francisco estaba en el norte de Palencia, le pilló una gran nevada y se le helaron los pies, apenas podía andar y tenía que arrastrarse. No fue al médico y entró a robar en una casa y como tenía hambre, se puso a cocer unos macarrones, allí fue cuando le pilló la guardia civil. Hasta que se decida su entrada en prisión, Francisco permanece en el centro de las personas sin hogar de Cáritas, aquí lleva nueve meses, aquí es donde le han curado los pies y ahora puede calzarse y andar. Atiende el ropero, ayuda en la limpieza del centro y se ofrece para ayudar en los recados que se necesitan. 

Asegura que el tiempo que permaneció en el monte vivía feliz, en ciertos momentos lo añora porque para Francisco la salud y la libertad son lo más importante.

¿Qué ha supuesto el centro de Cáritas?
Yo estuve muchas veces a punto de irme, pero gracias a las personas que trabajan en el centro, he optado por permanecer aquí, se han portado muy bien conmigo. Si yo no me he ido del centro ha sido por las personas que me han acogido, me he sentido querido y muy bien tratado.
¿Qué planes tiene?
No lo sé. Ni me lo planteo. Estoy a la espera de que una juez decida si ingreso en prisión. No hago planes. 
¿Percibe alguna prestación?
No. Como he estado muchos años sin estar empadronado, no tengo derecho a nada
Para nuestra sociedad, ¿las personas que viven en la calle son invisibles?
Sí, para la gran mayoría, sí. Sólo hay que observarlo, cuando alguien pasa al lado de alguien que está en la calle, se distancia y pocos miran a la cara. El tiempo que yo estuve en el monte, nadie se acercó, sólo los del seprona o la guardia civil, aunque entiendo perfectamente que nadie lo hiciera, en mi caso yo también rehuía a las personas, me escondía o daba un rodeo para no encontrarme con nadie.

La historia de Francisco ha conseguido hacerme visible a las personas que creen que lo han perdido todo y cuyo pasado les pesa como una losa. Sólo pido para Francisco que aprenda a perdonarse a sí mismo y que aproveche las nuevas oportunidades que le ofrezca la vida. 

Natalia Aguado León

lunes, 19 de septiembre de 2016

La película «FOOTPRINTS» destinará parte de su recaudación a los programas para personas sin hogar de Cáritas

La productora Infinito+, promotora de la película Footprints que dirige Juan Manuel Cotelo, ha decidido donar parte de la recaudación en taquilla a los programas para personas sin hogar de Cáritas Española.
La exhibición en salas comerciales en España comenzará el 23 de septiembre. Ese mismo día tendrá también lugar su estreno en Colombia, tras lo cual irán tomando el testigo Paraguay (29 de Septiembre), Uruguay, Costa Rica, Polonia, Italia y USA (estos últimos con la fecha aún por confirmar).
Durante 40 días y 1.000 kilómetros, Juan Manuel Cotelo –que ha dirigido títulos como La última cima y Tierra de María— y su equipo acompañan al grupo protagonista en la mayor aventura de sus vidas: un viaje físico y espiritual capaz de transformarles por siempre a través del Camino de Santiago.
Su ruta transita por el Camino del Norte (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el año 2015), por la Ruta Lebaniega y por el Camino Primitivo, con pequeñas desviaciones del itinerario oficial para visitar lugares tan emblemáticos como la casa natal de San Ignacio de Loyola, atravesar los Picos de Europa o rezar ante la Virgen de Covadonga. “Sufrimiento, superación, contemplación, alegría, amistad, belleza, reflexión espiritual. Footprints refleja todo el abanico de emociones que emana el Camino”, señalan desde la Fundación Infinito+.
Testimonio de esfuerzo y afán de superación
El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, que ha sido uno de los primeros en poder ver la película, ha afirmado que se trata de "un bellísimo testimonio del esfuerzo y del espíritu que anima a los peregrinos que recorren el Camino de Santiago. Sus imágenes conmueven y nos ofrecen la oportunidad de reflexionar sobre la verdadera espiritualidad peregrinante que nos conduce, en definitiva, al encuentro con el Señor Resucitado. Footprints puede contribuir a esa Nueva Evangelización tan necesaria para iluminar nuestras sociedades y nuestras conciencias”.
Asimismo, monseñor Jose Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, también alaba la película, en la que aparece dando consejos a los protagonistas de la cinta tras su paso por San Sebastián. "Mi experiencia pastoral como sacerdote y como obispo –señala-- me ha mostrado la gran potencialidad de la peregrinación, especialmente cuando se trata de una peregrinación en un tono de sacrificio y de convivencia fraterna. Hay una gran diferencia entre el mero turista religioso y el peregrino. Felicito a los autores de este documental, porque lo han sabido transmitir con gran belleza."
Y es que, según Cotelo, el principal reto de esta nueva aproximación cinematográfica al Camino de Santiago, siempre fue “retratar un viaje interior, esa transformación interna de los caminantes."
Siguiendo el lema de "la película que camina", la productora y distribuidora de la misma, Infinito+1, ha apostado por un modelo en el que sean los espectadores quienes tomen la iniciativa y soliciten su estreno en salas de cine de su ciudad, a través de la web http://www.footprintslapelicula.com/. Cuantas más personas la soliciten desde un mismo lugar, más opciones hay de que Footprints suba a la cartelera de cada ciudad.
Solidaridad con los programas
para personas sin hogar de Cáritas
Dentro de ese espíritu como “la película que ayuda a caminar”, Infinito+1, a través de su Fundación, destinará parte de la recaudación en taquilla a apoyar los programas de Cáritas dirigidos a personas y familias sin hogar, a través de los que los acompaña de manera individualizada, favoreciendo su acceso a los derechos fundamentales, como salud, vivienda, empleo, educación y participación. Como subrayan los responsables de Infinito+1, “las personas sin hogar manifiestan un afán de superación y de sacrificio con el que Footprints se identifica y solidariza plenamente”.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Día de las Personas Sin Hogar 2015: LAS ENTIDADES QUE TRABAJAN CON PERSONAS SIN HOGAR PROPONEN UN COMPROMISO DE TODOS PARA QUE NADIE CAREZCA DE HOGAR



Si todos juntos, desde la Administración a los medios de comunicación, pasando por organizaciones sociales y ciudadanía, alcanzamos un compromiso común es posible que todas las personas tengan un hogar. Este es el objetivo de los mensajes y actividades programadas para el Día de las Personas Sin Hogar 2015, que se celebra el 29 de noviembre bajo el lema “Porque es posible. Nadie Sin Hogar. Que todas las personas tengan un hogar es un compromiso común”.
 
Con motivo de esta jornada, Cáritas Española, con la colaboración de FACIAM (Federación de Asociaciones de Centros para la Integración y Ayuda de Marginados), la fePsh (Federación de Entidades de apoyo a las Personas Sin Hogar), la XAPSLL (Xarxa d´atenció a Persones Sense Llar) y BesteBi (Plataforma por la Inclusión Social y a favor de las Personas Sin Hogar de Bizkaia), lanzan un año más en todo el país la Campaña “Nadie sin hogar”.

Culmina una campaña europea de cinco años
Se trata de una campaña que durante los últimos cinco años se ha desarrollado a nivel europeo, bajo el liderazgo de FEANTSA (Federación Europea de Asociaciones Nacionales que trabajan con las personas sin hogar), bajo el lema general «Acabar con el sinhogarismo es posible». Durante el período 2010-2015 se ha marcado los siguientes objetivos:
-       Que nadie duerma en la calle.
-       Que nadie viva en alojamientos de emergencia por un periodo superior al necesario.
-       Que nadie resida en alojamientos temporales más de lo estrictamente necesario.
-       Que nadie abandone una institución sin alternativa de alojamiento.
Este año finaliza el quinquenio de esta acción global de sensibilización, con el objetivo de dejar patente ante la opinión pública que la posibilidad de que todas las personas tengan un hogar puede ser una realidad factible si se consigue ese compromiso común.
 
Un sufrimiento intolerable que es evitable
Las entidades promotoras de la jornada recuerdan que “el sufrimiento que supone vivir sin hogar, así como la erosión del sentido vital que produce y la pérdida de derechos fundamentales que lo acompaña son intolerables y además son evitables”. Para solucionar este severo problema de exclusión social “son necesarias políticas sociales comprometidas que pongan a las personas en el centro (en especial a las personas en situación de sin hogar) y apuesten por la protección y garantía de acceso a derechos básicos, como salud, vivienda y protección social, entre otros.
En los materiales editados con motivo de la campaña, se señala que, en la actualidad, hay entre 30.000 y 40.000 personas en situación de sin hogar en España. Una cifra que, de acuerdo a los datos aportados por FEANTSA, puede ascender hasta 400.000 en toda Europa.
 
Hacinamiento y precariedad
Asimismo, y según los datos del VII Informe FOESSA (2014), un 7% de la población vive en condiciones de hacinamiento grave (es decir, cuentan con menos de 15 metros cuadrados por persona), lo que supone un 3,3% de los hogares españoles.
A ello hay que añadir la situación de precariedad de la vivienda en nuestro país, agravado por las más de 500.000 ejecuciones hipotecarias entre 2008 y 2013, y los desahucios, que aumentaron un 1,3% durante 2014 hasta sumar un total de 68.091 (datos del Consejo General del Poder Judicial, CGPJ).
Cáritas, FACIAM, fePsh, XAPSLL y BesteBi alertan de que “nos encontramos en un estado de emergencia social y residencial”, agravado por el recorte del 34% llevado a cabo entre 2011 y 2014 en la financiación de los Servicios Sociales, que se traduce en una mayor dificultad para garantizar derechos básicos de las personas más vulnerables.
 
Vivir sin hogar es mucho más que estar sin techo
Como recuerdan estas organizaciones, “vivir sin hogar es mucho más que estar sin techo”. “Desde la Campaña –añaden-- llevamos años insistiendo en que el hogar es mucho más que un lugar. Al espacio físico debemos sumarle la posibilidad de la persona para vivir y vivirse de manera integral, recuperar o crear redes y relaciones, y disfrutar del acceso y ejercicio de sus derechos fundamentales. Por eso es tan importante que se garanticen las condiciones para la vida en dignidad de la persona, sobre todo de las que mayor exclusión sufren, las personas sin hogar”
 
Propuestas para erradicar el sinhogarismo
La Campaña “Nadie sin hogar 2015” plantea propuestas directas al conjunto de la sociedad para lograr ese compromiso común que se señala en el lema de este año.
Instan, en este sentido, a las administraciones públicas a adoptar políticas sociales comprometidas que pongan a las personas en el centro, en especial a las personas sin hogar, y que apuesten por la protección y garantía de acceso a derechos básicos, como salud, vivienda y protección social. Asimismo, reclaman que la recién aprobada Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar tenga verdadero desarrollo e implementación y no se quede en una mera declaración de intenciones.
Lanzan también a los medios de comunicación y las redes sociales una invitación a transmitir mensajes respetuosos con los derechos de las personas y con un enfoque sensible hacia las personas sin hogar que huya de sensacionalismos y estigmas.
Y animan a la ciudadanía y a la sociedad entera a incrementar la participación en organizaciones y movimientos sociales para modificar un modelo económico que favorece el sostenimiento de la exclusión social. “Cada uno de nosotros –explican--podemos ser agentes movilizadores de esperanza y de posibilidad, lo que también supone denunciar, exigir y reclamar los derechos de las personas en situación de mayor exclusión, las personas sin hogar”.
A lo largo de la próxima semana, las calles de numerosas ciudades españolas serán el escenario de una intensa agenda de actos de movilización ciudadana y de sensibilización, en los que tendrán un destacado protagonismo las personas sin hogar que participan en los distintos proyectos de las entidades promotoras de la campaña.

domingo, 15 de febrero de 2015

La Eucaristía dominical, lugar de encuentro

Capilla del Centro de Acogida de las Personas Sin Hogar "Nuestra Señora del Otero"
El Centro de Acogida “Nuestra Señora del Otero” para personas sin hogar de Cáritas es un lugar de paso para muchas de las personas que recaen allí. La mayor parte de ellas, permanecen en el conocido albergue dos o tres días y continúan su vida, en muchos casos, de albergue en albergue. Pero hay un pequeño porcentaje de estas personas que el verse en la calle y ser acogidos y atendidos en el centro, es para ellos un punto de inflexión, en el que pararse y reconstruir poco a poco los derroteros por donde quieren encauzar su vida y el centro de acogida se convierte en su hogar. Aquí les ayudan a formalizar los trámites necesarios para tener sus papeles en regla, seguir los tratamientos médicos (si los necesitan), solicitar las prestaciones correspondientes y formarse a través de cursos o talleres.
Todo este proceso no es fácil pero algunas personas que han hecho de la calle su vivienda habitual, lo han conseguido, y hora viven en pisos e inician un nuevo camino hacia la inclusión en la vida ordinaria de la sociedad. Para estas personas es necesario conseguir un trabajo, sentirse queridos y sobre todo, necesitan ser escuchados y tener a alguien con quien conversar. Y el centro de acogida también ayuda en esta cuestión.

Aunque resulte extraño, la Eucaristía dominical en el Centro de Acogida es uno de esos momentos de encuentro. Celebrar la Eucaristía, supone acercarse a la Palabra de Dios, comprenderla y comentarla, estar cerca del Padre, sentirse querido, perdonado, acogido... El momento de la Eucaristía es sanador, serena el alma y para muchos de estas personas, es el momento más esperado de la semana, es un lugar de encuentro. La capilla del centro está abierta a todo aquel que quiera acercarse, cada domingo es un desafío porque los fieles no son fijos, a veces se juntan una decena, otras veces menos, habitualmente participan también voluntarios del centro, pero lo importante, no son la cantidad de sillas ocupadas, lo esencial es que Dios ocupa los corazones de estas personas necesitadas de misericordia.

domingo, 30 de noviembre de 2014

MANIFIESTO DE LAS PERSONAS SIN HOGAR

Yo tenía una casa... y fui feliz mientras viví en ella. Mi casa fue siempre mi lugar de referencia, donde me sentía seguro, acompañado y podía ser yo mismo, allí me sentía persona y formaba parte de la sociedad.

Luego la vida se complicó, empezaron a aparecer los problemas, todos encadenados, algunos por responsabilidad mía y otros iban surgiendo por el contexto en el que me hallaba y las relaciones que iba consolidando con personas que no me convenían. En muy poco tiempo me encontré solo, sin recursos en los que poder apoyarme, ayudarme y que me acompañasen.

Todo mi mundo y mi vida se vinieron abajo cuando me vi fuera de mi casa, en la calle. Es en ese momento cuando eres consciente y te das cuenta de lo que pierdes y lo que significa tener una casa, un hogar.

Cuando llegas a la calle es porque no tienes un apoyo; porque los que tenías no te readmiten. Sientes ansiedad, frustración, la autoestima baja, y ante todo, soledad; mucha soledad. Cuando llegas a la calle caminas mucho, terminas con los pies destrozados; no puedes realizarte curas o tener la higiene que querrías, llegando a ser tu única preocupación el no caer enfermo. Cuando llegas a la calle y ves a otras personas con sus hijos y su familia, tiendes a comparar con lo que tenías antes, siendo inevitable el sentimiento de pérdidas y desprotección. Cuando llegas a la calle el aspecto psicológico hace que estés al límite; no tienes comida, no descansas, sientes miedo a robos o agresiones... tardas en darte cuenta de que has tocado fondo, que vives en una fragilidad constante.

Volver a la familia es difícil cuando estás en situación de calle, sientes la pérdida de su amor, que nada te sostiene, que no tienes eso que llaman “red social” que te apoye y no te deje caer.

La sociedad nos convierte en “no seres humanos”. Se comportan así porque no comprenden; huyen, tienden a abandonarte. Algunos te llegan incluso a decir “te lo has ganado a pulso”. No han de tener ese egoísmo, esa autodefensa de su alrededor, ese miedo... somos personas; un día tuvimos nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra familia... como el resto; nadie está exento de poder pasar por esto. Un problema de salud, una depresión... te puede llevar a la calle. No elegimos vivir en la calle, sin derechos.

Como queremos ser uno más, queremos que se nos escuche; tener una casa no se trata de un privilegio, es un derecho a todas luces. Tener acceso a ella no debería ser algo que nos tuviésemos que ganar, sino algo que esta sociedad no se puede permitir.

Tener un sitio donde volver, donde alguien pueda estar esperándonos, donde poder sentarnos cómodamente; un lugar en el que tengamos una mesa para comer, una ducha que utilizar, una cama para dormir... en definitiva, un hogar al que llegar, y en el que poder estar. ¿Acaso es esto pedir demasiado?

Somos muchos los que llevamos viajando durante mucho tiempo a ninguna parte. No hay conciencia del cansancio físico y mental que eso supone... por ello es tan importante tener un destino. Siempre hay un destino al que las personas llegan. ¿Qué hay del nuestro? ¿Dónde está ese descanso y esa seguridad necesarios?

“Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa” (Proverbio alemán)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Sin Hogar... Sin Techo... en Palencia

Cuando todo lo que tienes
cabe... en una maleta
El Centro de Acogida a Personas Sin Hogar de Cáritas Palencia ha albergado en lo que va de año a 771 personas, un centenar más que en el mismo período del pasado año, con 1.123 ingresos. De estas 708 eran hombres, 63 mujeres y 356 repitieron estancia.

Durante el último año se ha incrementado la acogida de personas mayores de 65 años. El Centro acoge a personas entre 18 y 65 años de edad al entender que para el resto de tramos de edad existen recursos. Sin embargo, cada vez llegan más ancianos abandonan las residencias para personas de la tercera edad.

El perfil sigue siendo en el de personas que han perdido su hogar por culpa de adicciones o la crisis, que acaban de salir de la cárcel o están a punto de ingresar en ella, con órdenes de alejamiento e incluso madres con niños de corta edad. Cada persona presenta carencias y dificultades específicas y lo único que tienen en común es que están en la calle.

El tiempo mínimo de estancia es de dos días para quienes solo buscan dormir y alimentarse y se puede prolongar hasta un año para quienes deciden iniciar programas para su reinserción en la sociedad. También, durante el primer mes ya fuera del Centro se permite comer en el mismo para que así puedan reducir gastos y contribuir a que mantengan su autonomía.

El Centro de Acogida a Personas Sin Hogar de Cáritas Palencia cuenta con 30 plazas. En el mismo trabajan seis personas además de 34 voluntarios. El Centro permanece abierto las 24 horas del día durante todo el año.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Por una vivienda digna y adecuada. Nadie Sin Hogar





En la mañana de hoy, 26 de noviembre de 2014, se ha presentado, en el Centro de Acogida a Personas Sin Hogar, la Campaña de Personas Sin Hogar de este año... que tendrá su punto culminante el próximo domingo 30 de noviembre. Juan José Martínez (Dtor. de Cáritas Diocesana) y Emilia Pascual (Responsable del Centro de Acogida) han explicado muy claramente cuál es el significado de esta Campaña y cuál es la realidad del día a día de las personas que se acercan al Albergue y cuál es la actividad que en él se desarrolla.






Las personas sin hogar no son noticia. En pocos medios de prensa se recogen las agresiones o los fallecimientos de los hombres y mujeres que viven en la calle. El frío del invierno, la nieve y la lluvia sí pueden conseguir que en alguna página de periódico se dediquen unas líneas a esta realidad que no queremos ver, porque nos duele como sociedad; porque nos pone frente a un espejo que devuelve la imagen de un mundo injusto y egoísta. Preocupado por solucionar la quiebra económica de multinacionales o de bancos, pero ajeno al sufrimiento físico y moral de millones de personas, cientos de miles en nuestro país, que llamamos «personas en situación de exclusión», «los nadies», «los invisibles», «los pobres»...



Treinta mil personas en España no tienen techo propio donde cobijarse, donde construir expectativas, donde calentarse, dormir, soñar, proyectar, curarse de las heridas cotidianas... Más de un millón de personas viven en nuestro país en infraviviendas: no poseen servicios mínimos (agua corriente, electricidad, saneamiento incorporado y cuarto de baño), no tienen ventilación adecuada, carecen de protección frente a las inclemencias climáticas, viven hacinadas, sus viviendas son de difícil acceso y jurídicamente inestables.






NADIE SIN HOGAR... PORQUE TODOS TENEMOS DERECHO A...



• Tener un espacio propio, íntimo. Donde nadie pueda entrar de forma arbitraria.

• Poder trasladarnos de lugar sin renunciar a nuestra identidad.

• Ser acogidos si ya no podemos vivir en el país, pueblo, barrio, hogar que era nuestro.

• Proteger nuestros bienes, sean muchos o pocos, o casi no sean nada.

• Soñar, proyectar, volver a intentarlo una y mil veces. Compartir, tener amigos, compañeros, vecinos.

• Casa, agua, luz, sin barreras. Salud, educación, formación, música, arte, fiesta, denuncia, unión...




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