domingo, 18 de junio de 2017

Día de la Caridad 2017: Merece la Pena ser Solidario

«Merece la pena ser solidario y mirar por y hacia los demás, porque aunque la situación de crisis parece que remonta, hay personas que siguen sufriéndola». Este fue uno de los mensaje que Juan José Martínez (Director de Cáritas Diocesana) lanzó a los periodistas palentinos, el pasado 14 junio, en la presentación de la Memoria 2016 de Cáritas en Palencia.

Esta Memoria es un exhaustivo documento en el que se recoge toda la labor de Cáritas. Una labor que no tiene otro objetivo que servir. Cáritas es enviada por la Iglesia para actuar en su nombre como testigos del amor preferencial del Señor por los más débiles, y sabiendo que no somos nosotros sino Él el que actúa... instrumentos en manos del Señor para servir.

A lo largo de 111 páginas Cáritas Palencia hace un ejercicio de transparencia para hacer llegar a la Iglesia y a la sociedad su labor.

Un trabajo que se desarrolla en Cáritas Diocesana, y en las Cáritas Parroquiales, de la capital (El Salvador, María Reina Inmaculada, Nuestra Señora de Allende el Río, Nuestra Señora de la Calle, Nuestra Señora del Carmen, San Antonio, San Ignacio y Santa Inés, San José Obrero, San Lázaro, San Marco, San Miguel, San Telmo, Santa María Estela, Santa Marina) y en el resto de la Diócesis (Aguilar de Campoo, Calabazanos, Carrión de los Condes, Cervera de Pisuerga, Dueñas, Grijota, Guardo, Herrera de Pisuerga, Saldaña, Velilla del Río Carrión, y Venta de Baños).

Y un trabajo que se complementa con los distintos programas y proyectos: Servicio de Ropero, Centro Logístico, Programa Regional de Empleo (Palencia), Proyecto de Intervención Familiar, Proyecto Aula de Alfabetización, Centro de Nuestra Señora del Otero de acogida a Personas sin Hogar, Programa de Infancia y Adolescencia - Centro de Día “El Castillo” (Guardo), Programa de Infancia y Adolescencia - Centro San Marco (Palencia) y Cooperación Internacional... cuenta con el apoyo de los programas de Voluntariado y Formación, Socios y Donantes y Campañas.

Trabajos, iniciativas, proyectos, gestos... todos ellos necesarios, porque como también señalaba Juan José Martínez, «hay que seguir apoyando, hay personas que son frágiles, hay que estar y trabajar con ellas». Y Cáritas tiene como objetivo   «respetar a la persona y atenderla en su integridad, nos dedicamos al cuidado integral de la persona», añadió.

ACOGIDA

La acogida es inherente al Ser y Hacer de Cáritas y es el eje de cualquiera de sus actuaciones. Es la puerta de entrada más importante que Cáritas tiene para todas las personas que hasta ella se acercan. 

Tiene como objetivo “acoger y ofrecer un espacio de escucha y orientación a las personas y familias que acuden a Cáritas”. Es el principal momento para “testimoniar el amor preferencial de nuestro Señor Jesucristo por los más débiles, realizado por los voluntarios junto a los sacerdotes”.

Por tanto, es la Parroquia el lugar de referencia que Cáritas ofrece y donde se concreta el envío hecho por la Iglesia Diocesana para servir: “acogiendo a las personas necesitadas y a sus familias”, “anunciando el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo”, “informando y derivando a recursos específicos” y “colaborando en cubrir las necesidades básicas y de acompañamiento mediante ayudas, en coordinación con la Administración, allí donde ésta no llega”.

En la acogida y la escucha es donde se detectan las carencias reales y necesidades más importantes, y desde ahí se puede dar una respuesta, haciéndoles parte en la resolución de sus problemas individuales o colectivos, y elaborando con ellos un plan de actuación concreto.

Durante el año 2016, en los programas de Acogida se atendió a 1.685 personas que forman 430 familias (1.517 personas), y a 168 personas atendidas de forma individual por estar solas o no tener vínculo familiar declarado en la intervención. Unas cifras que si se amplían a todos los programas en marcha... llevarían hasta las 4.000 personas los atendidos en Cáritas Palencia en 2016.

Para todo ello, Cáritas ha contado con un presupuesto de 1.078.005,15 €. Y con la colaboración y compromiso, sin los cuales nada de todo esto sería posible, de los más de 500 donantes y del alma de Cáritas... sus casi 400 voluntarios, y 315 socios.

Cáritas nos llama a “dejar huella”. Estamos “llamados a ser Comunidad.

Para descargar la Memoria 2016 de Cáritas Palencia en el enlace: http://bit.ly/2snG7tg
Tambien pueden solicitarla enviando un correo electrónico a medios@diocesispalencia.org

lunes, 12 de junio de 2017

PROGRAMA de CÁRITAS DIOCESANA para el DÍA DE CARIDAD Junio de 2017

Cáritas diocesana de Palencia celebra el Día de la Caridad  con varias actividades con el objetivo de acercar la labor que se lleva a cabo desde los distintos programa de Cáritas y el llamamiento que se nos hace en esta campaña con motivo del Día de la Caridad: "Llamados a ser comunidad". Las actividades previstas para estos días son:
  • Día 14 de junio:  Conferencia: “Enfermedad mental, exclusión social” Hno. Mariano Bernabé O.H. (San Juan de Dios). A las 19:30 en la Casa de la Iglesia.
  • Día 15 de junio:  Eucaristía presidida por nuestro Obispo.  A las 20:00 horas en la Santa Iglesia Catedral.
  • Día 16 de junio:  Coral Regina Angelorum. A las 20:30 en el Teatro Principal.
  • Días 16-17  Juegos infantiles.  En el parque El Salón.
  • Días 16-17-18  Mesas informativas en la Calle Mayor y en el parque El Salón.

miércoles, 7 de junio de 2017

Cauces para vivir la Comunión con los que sufren

Con la mirada puesta en nuestra realidad eclesial y social, los Obispos nos señalan algunas de las implicaciones que demanda de todos nosotros una verdadera espiritualidad de comunión con los que sufren:

[1] Comunión y dignidad humana:  La espiritualidad de comunión nos exige descubrir nuestra identidad y nuestra dignidad personal. Esta dignidad no se sustenta en factores económicos, en razones étnicas, en cuotas de poder ni en fluctuantes acuerdos humanos. Su fundamento radica en el misterio de la Trinidad que nos habita y nos constituye como imagen suya. Somos seres nacidos de la comunión y hechos para la comunión. Cuando eso falla, y este es uno de los vacíos de la cultura actual, la cuestión social se convierte en una cuestión antropológica y el mayor problema no está sólo en la pobreza, sino en la pérdida de la dignidad humana que se esconde detrás de la pobreza y que afecta a quienes la sufren y a quienes la generan.

[2] Comunión y cuidado de la casa común:  La espiritualidad de comunión nos sensibiliza sobre la importancia de sentirnos solidarios con la realidad global de nuestro mundo, sabiendo que el cuidado de nuestra vida, de las relaciones con la naturaleza y de la casa común es inseparable de la justicia, la fraternidad y la fidelidad a los demás. En consecuencia, nos empuja a tener un corazón abierto y universal para acoger a todos -especialmente a los excluidos, los descartados, los migrantes, los refugiados- y para integrarlos en nuestra comunidad haciéndolos partícipes de ella con todos sus derechos y con todas sus potencialidades.

[3] Comunión y desarrollo humano integral: La espiritualidad de comunión nos lleva a vivir el servicio de la caridad como un servicio al desarrollo humano integral. No estamos en el mundo sólo para dar pan o para promover un simple desarrollo económico. Como Jesús en el desierto, hemos de tener siempre presente que “no sólo de pan vive el hombre” (Cfr Mt 4,4). Además de pan, necesitamos “Palabra”, relación, comunicación, comunión y sentido. Necesitamos a Dios y nos necesitamos unos a otros. Por eso, decimos que estamos al servicio del desarrollo humano integral, para “promover a todos los hombres y a todo el hombre”, como formuló el beato Pablo VI (PP n.14). Precisamos un desarrollo que integre a todos los pueblos de la tierra, que integre la dimensión individual y comunitaria, la dimensión corporal y espiritual del ser humano, sin absolutizar al individuo ni masificarlo, sin reducir el desarrollo al crecimiento económico y sin excluir a Dios de la vida del hombre.

[4] Comunión y compromiso transformador: La comunión con los que sufren a causa de la marginación y la exclusión nos mueve a reaccionar ante las injusticias sabiendo que no es suficiente atender a las víctimas. Es necesario incidir en el cambio de las reglas de juego del sistema económico-social. Como dice el papa Francisco, “imitar al buen samaritano no es suficiente [...], es necesario actuar antes de que el hombre se encuentre con los ladrones, combatiendo las estructuras de pecado que producen ladrones y víctimas”. Y para esto no basta transformar las estructuras. Necesitamos dejarnos afectar por los pobres y desde ellos transformar también nuestros criterios y actitudes, nuestro modo de pensar y de vivir.

[5] Comunión y economía solidaria: Nos preocupa la sociedad centrada en el dios dinero y sentimos la necesidad de seguir abriendo caminos a otra economía al servicio de la persona que promueva al mismo tiempo la inclusión social de los pobres y la consolidación de un trabajo decente como expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer. Nuestras Cáritas tienen ya un fecundo recorrido en este campo. Con ellas, “creemos que es un momento propicio para revisar este camino y dejarnos confrontar e iluminar por la fe y la doctrina social de la Iglesia de modo que, en la medida de nuestras posibilidades, respondamos a la economía que mata promoviendo otra que da vida”. Como hemos manifestado en otras ocasiones, “la reducción de las desigualdades [...] no puede dejarse en manos de las fuerzas ciegas del mercado. Es necesario dar paso a una economía de comunión, a experiencias de economía social que favorezcan el acceso a los bienes y a un reparto más justo de los recursos”.

[6] Comunión y espiritualidad de ojos abiertos: Por último, la comunión con el Espíritu que movió a Jesús a hacer de su vida una vida para los demás y una buena noticia para los pobres. Hoy hemos de ser conscientes de que no toda espiritualidad sirve para el compromiso caritativo y social. Lo ha dicho Francisco: “No sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón”. Lo hemos repetido nosotros en La Iglesia, servidora de los pobres (nn. 37-38). Nuestra mística ha de ser una mística de ojos abiertos a Dios y a los hermanos, no una mística sin nombre y sin rostro, como algunas de moda. Una mística buscadora de rostros, al estilo de Jesús, que se adelanta a ver el rostro de los oprimidos, sale al encuentro de los que sufren y es buena noticia para los pobres (Cfr Lc 4,16-19).

Cáritas Palencia se une a la campaña lanzada por Caritas España de ayuda a Venezuela

Esta iniciativa es una respuesta a la llamada urgente de Cáritas Venezuela para distribuir ayuda de primera necesidad en diez estados del país. 



Aquellas personas que quieran colaborar pueden hacerlo a través de la cuenta de Cáritas Palencia.

Caja Duero ES07-2108-2401-60-0036969571

Cáritas Española ha decidido lanzar una campaña de solidaridad con Venezuela para responder a la petición urgente de la Cáritas Nacional de ese país para recaudar los 1,8 millones de euros necesarios para financiar el reparto de ayuda de emergencia en diez estados.
Ayuda urgente para 24.000 personas
El plan de respuesta a la crisis humanitaria de acceso a alimentación y salud que acaba de poner a punto Cáritas Venezuela tiene como objetivo prioritario garantizar durante un año ayuda de primera necesidad de 24.000 personas en los estados de Caracas, Miranda, Lara, Trujillo, Barinas, Anzoátegui, Zulia, Bolívar, Sucre y Vargas.
Los destinarios de esta operación serán niñas y niños menores de 5 años, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad que viven solas y familias en situación de especial dependencia. La distribución de ayuda se realizará a través de la red nacional de Cáritas Diocesanas y Parroquiales.

Al borde de la subsistencia
Cáritas Venezuela hace esta petición de ayuda a todas las Cáritas de la red internacional ante el progresivo deterioro de las capacidades de subsistencia de las familias más vulnerables, acuciadas por el agravamiento progresivo de la escasez de productos de primera necesidad, los niveles de inflación, el colapso del sistema de salud y el clima de violencia, que limita seriamente el acceso a alimentos, atención médica o servicios básicos del gobierno.
Según los datos aportados por la Cáritas nacional, el 82% de los venezolanos vive actualmente en la pobreza. La inflación anual acumulada es de 700%, la más alta del mundo, y el FMI prevé un aumento de 1.200% en el próximo año. La inflación alimentaria reflejada por el programa de alimentación del Estado es de 833% en el último año.
Asimismo, la salud se está deteriorando debido a una escasez de productos farmacéuticos de más de 85%. Por ejemplo, no es posible encontrar 11 de 29 medicamentos básicos para el tratamiento del cáncer. Se está produciendo, además, una reemergencia de enfermedades que se pensaba que habían sido erradicadas, en particular el paludismo, la difteria y la tuberculosis. Por otra parte, el país mantiene una deuda de 6 mil millones de dólares en bienes farmacéuticos, según la Federación Farmacéutica de Venezuela.


Desnutrición y abandono escolar
La desnutrición aguda en menores de 5 años se ha triplicado en menos de 2 años y supera los umbrales permisibles de severidad de la OMS.
En el ámbito educativo, durante el año 2017 el abandono escolar de estudiantes de primaria se ha incrementado en 45%. En las escuelas de la Iglesia católica se reporta un incremento del 20% de abandono. El 45% de los niños señalan que faltan a la escuela porque no tienen qué comer.
Desde el punto de vista alimentario, la Cáritas local alerta de que los niveles de desnutrición aguda en menores de 5 años alcanzan niveles de crisis humanitaria, mientras que en el último año se registra un aumento en un tercio de la mortalidad infantil y de 2/3 de la mortalidad materna, lo que indica la severidad del colapso del sistema nacional de salud.
Cáritas Venezuela asegura que el país se ha convertido “en un estado fallido, sin garantías de servicios esenciales para alcanzar bienestar nutricional, salud, agua, educación y bienestar general”.

Solidaridad de Cáritas Española
Cáritas Española ha decidido poner a disposición de Cáritas Venezuela, como respuesta inicial a su llamamiento de ayuda, una partida de 200.000 euros. Asimismo, lanza la campaña “Cáritas con Venezuela” para canalizar la solidaridad de la ciudadanía española con la población venezolana ante esta situación de emergencia.


CAMPAÑA «CÁRITAS CON VENEZUELA»
Teléfono de Donaciones: 900.33.99.99
BANCO
CUENTA
CAIXABANK
ES89 2100 5731 7102 0022 7540
SANTANDER
ES23 0049 1892 6927 1329 3362
Y EN LAS CUENTAS DE LAS CÁRITAS DIOCESANAS

CARITAS PALENCIA 
 
CAJA DUERO:  ES07-2108-2401-60-0036969571

lunes, 5 de junio de 2017

“Llamados a ser comunidad”

El próximo 18 de junio celebramos la festividad del Corpus Christi, el Día de la Caridad. Y “Llamados a ser comunidad” es el Mensaje que, para esta Jornada, nos quieren hacer llegar los Obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social.

Nos recuerdan que «en la fiesta del Corpus Christi, los cristianos adoramos la presencia real de Jesucristo muerto y resucitado por nuestra salvación bajo las especies sacramentales del pan y del vino consagrados» y que «en este día acogemos la invitación de Cáritas a crecer como comunidad de hermanos y a participar en la Eucaristía, sacramento de comunión con Dios y con nuestros semejantes». Además, desde el primer párrafo abordan el eje central de su Mensaje, la espiritualidad de comunión: «cuantos comemos de un mismo pan no sólo somos invitados a formar un solo cuerpo, sino a crecer en la espiritualidad de comunión que dé sentido y anime nuestro compromiso social en favor de los que sufren».

En esta ocasión, Cáritas nos invita a poner el foco de atención en la dimensión comunitaria de nuestro ser: eje de nuestro hacer al servicio del Reino de Dios y del proyecto de transformación social en el que estamos empeñados en el ejercicio de la caridad. Para superar nuestros intereses individuales, los comportamientos autorreferenciales y colaborar con el Señor en la construcción de un mundo en el que la experiencia del amor de Dios nos permita vivir la comunión y construir una sociedad más justa y fraterna.

Una espiritualidad de comunión que San Juan Pablo II nos describía con gran profundidad: «significa ante todo una mirada del corazón hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado». Significa, además, «capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo místico y, por tanto, como “uno que me pertenece”, para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad». Y es «capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un “don para mí”. Además de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente».