jueves, 22 de marzo de 2012

Construir y llevar adelante una Cáritas Parroquial

Auxiliadora Crespo
Técnico de Cáritas

Cáritas no es tarea de uno solo si no de un EQUIPO de personas que ES y se SIENTE ENVIADO por su comunidad cristiana para ser expresión palpable y efectiva de la opción preferencial por los pobres y desfavorecidos que vive esta comunidad, canalizando toda la acción socio caritativa de la misma. El equipo de Cáritas tiene la tarea de estar allí donde hay sufrimiento humano, levantando y sanando al que esta caído; integrando al que está excluido, denunciando situaciones de injusticia y exclusión; sensibilizando y movilizando a la comunidad y a la sociedad para llegar a construir entre todos una sociedad más justa, humana y fraterna.

Para poder llevar a cabo esta tarea no basta con buena voluntad. Se precisa formar un buen equipo de trabajo para así organizarnos bien y, de esta manera hacer frente a las difíciles problemáticas sociales y a los retos que nos plantea el mundo y la sociedad concreta en la que vivimos.



ANÁLISIS DE LA REALIDAD

Analizar la realidad es conocer lo que sucede a nuestro alrededor, que personas viven en nuestro entorno, como son, cuáles son sus relaciones, que necesidades tienen... Nuestra percepción de lo que sucede a nuestro alrededor puede estar equivocada, por lo que antes de realizar cualquier acción socio- caritativa, debemos conocer la realidad de nuestro entorno. No se trata de poner en práctica grandes técnicas de estudio sociológico, sino de conocer algunas herramientas sencillas que nos puedan ayudar en esta tarea.

- Técnica de recogida de datos sencillos como la observación, que nos permite descubrir desde lo cotidiano la realidad de nuestro barrio: indigentes, niños sin escolarizar, ancianos en soledad, inmigrantes, familias desestructuradas...

- Ponerse en contacto con los testigos privilegiados del barrio: comercios, lugares de ocio, asociación de vecinos, colegios, centros de servicios sociales, centros de salud.

- Estar atento al surgimiento de nuevas pobrezas: escasa formación laboral, desempleo, riesgo de exclusión, dificultades para acceder a viviendas dignas.

- Revisión y reformulación de constante, como equipo de Cáritas, sobre nuestra propia actividad ante la realidad que observamos.

Tipos de prestaciones que ofrecemos.

- Conocimiento en profundidad de la realidad social de las personas que atendemos.

- Saber interpretar las demandas explicitas e implícitas que hay detrás de cada persona o familia.

- Definir la puesta en marcha de los proyectos promocionales en función de las necesidades reales.

- Flexibilidad para el cambio ante la compleja realidad social en la que vivimos.

- Trabajar de forma sistemática, con una programación donde se fijen y se revisen y evalúen.


COMUNICACIÓN CRISTIANA DE BIENES

En esta área de intervención el equipo de Cáritas tiene la misión de procurar que en su comunidad parroquial no se ame de palabra sino con obras. Esto será un indicador importante del grado de coherencia evangélica.

La comunicación cristiana de bienes no es una transacción de recursos materiales sino de generosidades que producen efectos multiplicadores en recursos, personas, dineros infraestructuras... Animar con el testimonio. Es este el camino para avanzar realmente en la comunicación del Amor.

Cuando algo es importante para nuestra vida nada nos parece demasiado y ponemos a disposición de ese “algo” todas las posibilidades a las que podemos acceder.

El equipo de Cáritas debe despertar y movilizar a su comunidad parroquial para que sus miembros compartan fraternalmente sus bienes, y no solo los económicos, sino también los personales: las capacidades, las cualidades, los talentos con los que cada cual ha nacido, la disponibilidad de tiempo, etc.

Esto solo se puede conseguir realizando una buena labor de sensibilización de la comunidad ante realidades de pobreza y necesidad, y ofreciendo cauces muy concretos y asequibles para colaborar no solo haciendo aportaciones económicas, sino también para el compromiso personal de aquellos que quieran aportar su tiempo y capacidades al servicio de los más desfavorecidos.

Podemos realizar un análisis de los recursos que tenemos en la parroquia.

- Recursos humanos.

- Recursos económicos.

- Estructurales: medios materiales, locales etc.

Una vez realizado este análisis ver en que invertimos los recursos y que necesidades tenemos y junto con el área de animación y sensibilización ver como podemos ir cubriendo esas necesidades.


ACOGIDA

La acogida es la puerta de entrada de la persona que acude a la Cáritas parroquial. No solo nuestra sensibilidad al acoger, sino la forma en la que lo hagamos, nos ayudaran en la relación personal que establezcamos con cada una de las personas que se acercan a Cáritas.

Pautas que nos ayudaran a organizar la acogida.

- Máximo dos personas para atender a los que acuden.

- Establecer los días y el horario de acogida. (Teniendo en cuenta que siempre existirán urgencias que tendremos que atender).

- Atender a las personas que residan en la demarcación parroquial. Las personas que no pertenecen a la parroquia si es la primera vez que acuden escucharlas y después remitirlas a la parroquia que les corresponda con una nota de derivación y si puede ser una llamada telefónica.

- Contactar con los servicios municipales para coordinar nuestras acciones y no suplir a la administración.

- Utilizar la ficha de acogida para ir conociendo a la persona que acude a nosotros más a fondo y para establecer con ella un plan de trabajo.

- Registrar todas las visitas que haga las personas, indicando que necesita y que respuesta le hemos dado.

- No dar respuestas inmediatas a las peticiones, consultarlo siempre con el equipo para que las decisiones sean consensuadas y no se actué individualmente.

- Las personas que están en la acogida no actúan en nombre propio, sino en nombre de su comunidad parroquial.

- Elaborar criterios desde el equipo de Cáritas para la concesión de las ayudas.

- Considerar siempre que las ayudas puntuales (comida, ropa, pago de un recibo,... ) son un medio no un fin.

- Es importante crear un clima de confianza para poder trabajar los recursos propios de la persona que acude a nosotros.


SEGUIMIENTO E INTERVENCIÓN FAMILIAR

La acogida es el primer paso de la relación con las personas que acuden a Cáritas, pero a partir de ahí hay que ir implicando a las personas en la solución de sus problemas, trabajamos CON la persona y no PARA la persona.

- Es necesario trabajar cada situación desde un proceso educativo.

- Tener un conocimiento de la trayectoria de la familia a través de la ficha de recogida de datos y de la observación etc.

- Acompañar a la familia no suplirla.

- Partir de lo que hay no de lo que habrá o debería...

- Conocer sus posibilidades y limitaciones.

- Trabajar con la familia a nivel global e individualmente con cada miembro de la familia.

- Dar tiempos y espacios para que la familia participe. Lo primero es crear un proceso de confianza.

- Movernos en sus mismos espacios, mercado, calle...

- Reconocer y apoyar cada paso que dan por pequeño que sea.

- Trabajar en positivo teniendo en cuenta la realidad.

- Trabajar en procesos.

- Anotar todas las actuaciones que realizamos.


FORMACIÓN

La realidad social se va haciendo tan problemática y el trabajo de Cáritas tan complejo que todos precisamos una formación continua. Por tanto, cada grupo de Cáritas debe velar para que cada persona que actúa en ella pueda dedicar un tiempo a la formación.

No se trata de formarnos por formarnos sino de reflexionar a la luz del Evangelio, sobre nuestra realidad personal y de grupo; viendo como nos afecta y que cambios se tienen que ir produciendo.

Una formación que no nos lleve a una transformación tanto en el ámbito individual como en el grupal, no es formación.

- Formación para la tarea: Aprender a realizar adecuadamente las actividades necesarias para llevar adelante los objetivos que se ha propuesto el grupo de Cáritas, teniendo criterios de trabajo claro.

- Formación para la comunicación: aprender a comunicarse con los demás miembros, a resolver conflictos, a crear un clima de trabajo agradable.

- Formación para el corazón: Un corazón sano mantiene un ritmo y una frecuencia en parámetros normales, se adapta a situaciones de estrés con facilidad. Espiritualmente, un corazón normal ama espontánea y equilibradamente, busca el bien del otro y se entrega a él, se alegra amando y sirviendo; su amor se hace entrega.

Formar el corazón significa desarrollar el don más grande que Dios nuestro Señor ha querido compartir con nosotros, el don del amor.

Formar el corazón significa, por lo tanto, hacerlo grande.


SENSIBILIZACIÓN

En la sensibilización se han de cubrir tres momentos.

- Mentalización (sentir). Es necesario dejarse “afectar” por la realidad del otro.

- Concienciación (pensar): Es necesario conocer y reconocer la realidad del otro.

- Actuación (actuar) Es necesario intervenir sobre las causas.

El resultado final de un proceso de sensibilización tiene que llevar a adquirir un compromiso social para mejorar la sociedad en que vivimos.

El equipo de Cáritas tiene dos ámbitos donde dirigir su acción de sensibilización la comunidad parroquial y la sociedad o entorno donde está ubicada la parroquia.

- Acciones de sensibilización que podemos realizar a lo largo del año:.

- Cáritas ha de estar presente en la liturgia y en la catequesis.

LITURGIA

Si se realizan colectas mensuales destinadas a Cáritas parroquial, puede ser el momento para que el equipo participe en la celebración.

También se puede informar a la comunidad cristiana.

- De los casos más significativos que están siendo atendidos.

- Qué necesidades se están detectando.

- De qué recursos se disponen.

- Qué acciones se realizan desde Cáritas.

- La necesidad de que se incorporen nuevos miembros al equipo.

- Agradecer las aportaciones económicas recibidas y rendir cuentas de en qué se ha empleado el dinero (esto se puede hacer de forma semestral).

Se pueden realizar oraciones para la comunidad: Oraciones solidarias, donde puestos en presencia de Dios, nos unamos con los que sufren injusticia, pobreza, marginación.

Tiempos litúrgicos de adviento, navidad cuaresma y pascua: Desde Cáritas española se editan todos los años dos libros (uno de Adviento-Navidad y otro de Cuaresma-Pascua), donde se ofrecen recursos para preparar celebraciones, oraciones, y se pueden utilizar para reflexiones en grupo.

CATEQUESIS

Introducir la temática de la Caridad (Cáritas), en el itinerario de la educación en la Fe que se lleva en la parroquia.

Para introducir la temática de Cáritas en la catequesis lo primero es sensibilizar a los catequistas sobre esta cuestión.

Desde la catequesis se puede despertar la sensibilidad por lo social. Cáritas es la expresión visible. De ahí que en la catequesis Cáritas tenga algo que aportar.

- La campaña institucional de Cáritas: Se puede sensibilizar a la comunidad y a la sociedad a través de esta campaña que Cáritas española ofrece cada curso con sus dos momentos fuertes de Campaña de Navidad y Día de la Caridad. Todas las Cáritas parroquiales disponen del material necesario para poder trabajarlas. Quien primero las debe trabajar es el equipo completo de Cáritas Parroquial.

- Colaborar en el boletín u hoja parroquial.

- Cartelera de Cáritas: Donde aparezca información referente necesidades, celebraciones, póster, frases.

- Realizar charlas formativas: Uno de los retos que tiene Cáritas es saber comunicar a su comunidad lo que hace, lo que ve, lo que detecta, lo que necesita, lo que proyecta lo que sueña... La acción de Cáritas, si realmente quiere ser expresión de la proclamación del reino entre todos los hombres y mujeres, debe ser mostrada, transmitida, informada.


Resumiendo: La sensibilización constituye un elemento fundamental dentro de la labor de Cáritas parroquial. Debe contemplar y conjugar aspectos de análisis de la realidad, formativos, comunicativos, de denuncia, de comunicación cristiana de bienes.


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Del mismo modo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, por muchos que sean, no forman más que un cuerpo, así también Cristo. Porque todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos recibido un mismo Espíritu en el bautismo, a fin de formar un solo cuerpo; y todos hemos bebido también del mismo Espíritu. Por su parte, el cuerpo no esta compuesto de un solo miembro, son de muchos. Si el píe dijera: “Como no soy mano, no soy parte del cuerpo”, ¿dejaría por esto de pertenecer al cuerpo al cuerpo? Y si el oído dijera: “Como no soy ojo, no soy del cuerpo”, ¿dejaría por esto de pertenecer al cuerpo? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿Cómo podría oír? Y si todo fuera oído, ¿como podría oler? Con razón Dios ha dispuesto cada uno de los miembros del cuerpo en el cuerpo como le pareció conveniente. Pues si todo se redujese a un miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Por eso aunque hay muchos miembros, el cuerpo es uno. Y el ojo no puede decirle a la mano: “No te necesito”; ni la cabeza, puede decirle a los pies: “No os necesito”. Al contrario, los miembros que son considerados mas débiles son los más necesarios. Y a los que consideramos menos nobles, los rodeamos de especial cuidado. Así mismo tratamos con especial decoro a los que consideramos más indecorosos, mientras que los que son presentables no lo necesitan. Dios mismo distribuyo el cuerpo, dando más honor a lo que era menos noble, para que no haya divisiones sino que todos los miembros se preocupen los unos de los otros. ¿Que un miembro sufre?, todos los miembros sufren con él; ¿Que un miembro es agasajado? Todos los miembros comparten su alegría.

Ahora bien, vosotros formáis el cuerpo de Cristo y cada uno por su parte es un miembro.

1Cor 12- 28.





Conclusión: Cada miembro del cuerpo tiene una función, pero cada uno de los miembros colabora al bien de la totalidad. Todos los miembros se preocupan unos de otros, si me duele una parte del cuerpo el resto siente la molestia.

Si aplicamos este pasaje a nuestro equipo de Cáritas. Vemos que somos un cuerpo, en el que los voluntarios son los diferentes miembros, cada uno tiene su función, cada uno tiene su responsabilidad, no importa la que sea todas son importantes y todas nos hacen sentirnos miembros del grupo, del cuerpo. Unos serán los ojos y verán y estarán atentos al sufrimiento de las personas de la comunidad y del barrio, otros serán los oídos que escucharan a los demás para desde la compasión, iniciar caminos de promoción, integración; otros serán las manos que curarán y repartirán los bienes que otros no tienen, los pies saldrán a buscar recursos para compartir, la boca, que contara a los miembros de la comunidad que se esta haciendo en su nombre y , entre todos conformaran el corazón que late dándole vida al grupo día a día.

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